Comienzan las obras de Despeñaperros

 

Desde AFORCA trasladamos la noticia del comienzo de las obras de consolidación del Fuerte de Despeñaperros por parte del Ayuntamiento de Cartagena. Las labores deberían haber comenzado antes de las pasadas navidades y supuestos problemas logísticos de la empresa adjudicataria y otros incumplimientos, lo han retrasado.

Se trata de una de las escasas fortificaciones del Plan O´Donell (1860) que junto con Fajardo y Navidad han llegado hasta nuestros días, pero que en el caso de Despeñaperros, presenta el estado más degradado e irreconocible a pesar de su llamativa presencia dentro de la trama urbana de Cartagena.

Destacamos también la alusión al Plan Director de Despeñaperros, pendiente de corrección para su aprobación definitiva (excepto la parte histórica realizada por AFORCA y ya aprobada) y que esperemos pase el trámite impuesto.

Vamos poco a poco, pero esto sigue.


Estupidez en la Podadera

Monumento a la estupidez

Os informamos de los últimos acontecimientos en relación a la extrema situación en que se halla el muro aspillerado de entrada a la Batería de la Podadera. AFORCA elaboró un informe llamando la atención y reclamando la urgente intervención en este BIC, remitiéndose oficialmente (diciembre de 2020) al titular del mismo; Ministerio de Defensa (MINISDEF), Arsenal de Cartagena, y a la Dirección General de Bienes Patrimoniales de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (enero de 2021).

El Área de Patrimonio del Ayuntamiento fue informado en su momento de la tramitación efectuada.

Hasta el momento no hemos tenido contestación alguna por parte del Arsenal o de la CARM. El caso es que el lugar es frecuentado por algunos excursionistas, que quizá inconscientemente, agravaban la situación del muro, tal como esta reciente imagen, que de no ser un montaje fotográfico, es todo un monumento a la estupidez.

Recientemente se han vallado los accesos a la batería para evitar acciones como la anterior. El resultado, ha sido el mismo que se produjo en la batería de San Leandro y ya ha sido forzada la valla.

Esperamos que el vallado no sea una medida definitiva, solo temporal en espera de una urgente intervención en el muro.Seguimos en la brecha luchando por este querido patrimonio y a la espera de tener más noticias que os transmitiremos.


AFORCA se suma a la Plataforma en Defensa del Castillo de Moros

La Asociación de Amigos de los Castillos y Fortalezas de Cartagena (AFORCA) ha aceptado la invitación de sus promotores y se ha sumado a la constitución de la Plataforma Ciudadana para la Defensa del Castillo de Moros, una iniciativa que nace al margen de ideología y partidos políticos.

Foso y lienzo este del castillo de Moros.

AFORCA se ha sumado de forma entusiasta no recordando precedentes tan unánimes y con tan amplio apoyo social, cultural y vecinal relacionado con la puesta en valor de nuestro patrimonio de fortificaciones militares.

A continuación reproducimos el texto íntegro del manifiesto constitutivo de la plataforma y en cuya redacción AFORCA ha tenido una intervención destacada, con la esperanza de que pueda llegar a buen puerto esta iniciativa y se corrija de una vez por todas la situación que padece una de nuestras fortificaciones más singulares y degradadas de Cartagena.

 

MANIFIESTO

La Plataforma en Defensa del Castillo de los Moros nace con una clara vocación de neutralidad ideológica que le aleje de encasillamientos o adscripción política alguna para su mejor asunción por los diversos gobiernos municipales /regionales o instituciones que puedan intervenir o colaborar en los fines que persigue.

La Plataforma queda inicialmente constituida por varios colectivos ciudadanos de los ámbitos históricos, patrimoniales, medioambientales y sociales, con la finalidad última de conseguir la puesta en valor del Castillo de Moros y que esta apuesta sirva de transformación social, urbana y económica de los barrios de Los Mateos y Santa Lucía a través de un Plan Integral.

SITUACIÓN DE ORIGEN.

La fortificación del Castillo de Moros fue entregado al Ministerio de Hacienda en el año 1923 en cumplimiento de la Real Orden de 21 de diciembre de 1921, pasando a ser propiedad municipal el 4 de octubre de 1929 según consta en actas capitulares de Ayuntamiento. Su situación en el cerro de Los Moros, junto a los populares y humildes barrios de los Mateos y Santa Lucía, propició la ocupación y construcción de viviendas y chabolas en sus inmediaciones y dentro de la misma, situación que fue corregida en los años 90, no sin polémica, desalojando a sus ocupantes y derribando las construcciones ilegales más cercanas. Durante los muchos años de ocupación, se construyeron algunas cuevas en sus galerías de acceso y se expolió la mayor parte de las piedras que conformaban el pavimento de los adarves, así como los ladrillos que dibujaban los recercos de cañoneras, puertas y ventanas de sus edificaciones.

Tras el derribo de las edificaciones ilegales construidas sobre su glacis y apoyadas en su contraescarpa, se procedió a la explanación y modificación de la cota de esta zona construyéndose un camino que recorre perimetralmente el foso y que ha facilitado aún más el acceso rodado hasta el pie de la fortificación con el consiguiente expolio y transporte de materiales de construcción, especialmente elementos cerámicos que debilitaron aún más la consistencia de los antepechos, cañoneras y repuestos. Esta situación fue denunciada en 2017 por colectivos vecinales de los Mateos, procediéndose por parte del Ayuntamiento a la colocación de grandes piedras que cerraran su acceso rodado a través de la gran abertura del existente en el foso en su esquina noroeste.

La débil estructura resultante en las edificaciones originales destinadas a repuestos de este baluarte propició su desplome parcial durante el pasado “Dana”, y los recientes actos vandálicos destruyendo el abaco que coronaba una de las columnas sobrevivientes de la puerta de acceso al foso han hecho saltar todas las alarmas en las asociaciones y colectivos firmantes de este manifiesto demandando actuaciones de urgencia, que no solo detengan esta degradación sino que inviertan definitivamente la situación con un decidido plan integral de restauración de la fortificación y de su entorno urbano y social.

La rápida reacción del Ayuntamiento tapiando tres de sus accesos y la colocación de una puerta en la entrada principal ha tenido como lamentable reacción, por otro lado, esperada, de ser arrancada a escasas horas de su instalación.

VALOR HISTORICO-PATRIMONIAL DE ESTA FORTIFICACIÓN.

Quizá la gran concentración de fortificaciones militares reunidas en nuestro término municipal, unida al importante inventario romano y modernista de la ciudad ha conducido durante décadas a una abrumadora situación de gestión del patrimonio, pero a su vez ha hecho “bajar la guardia” convencidos inconscientemente que este “exceso” daba margen para tener permanentemente un bien patrimonial para poner en valor. De esta forma, hemos podido olvidar que cada una de estas fortificaciones, forman parte activa de la historia de nuestra ciudad, y en muchos casos de la historia de España.

El conocido como Castillo de Moros o de los Moros, constituye una fortificación exterior u obra destacada del recinto amurallado de Cartagena que junto al Castillo de Galeras y Atalaya fueron construidas en el S. XVIII para complementar la defensa de la ciudad y de su arsenal. Por su forma, pertenece a un tipo de fortificación abaluartada denominada obra coronada, compuesta por un baluarte central y dos medios baluartes en los extremos. Fue construido sobre una cota media de 56 metros sobre el nivel del mar cumpliendo los cánones de la Escuela Española de Fortificación Abaluartada.

Fue proyectado por el Ingeniero Militar Pedro Martín Zermeño, y construido entre los años 1773-1778 durante el reinado de Carlos III, correspondiendo al ingeniero militar Mateo Vodopich el diseño final y dirección de las obras.

Esta fortificación, concebida como una gran obra maciza, presenta cuatro accesos; el principal en la esquina suroeste del baluarte norte, el segundo, de forma simétrica en el baluarte sur, y otros dos a través de poternas abiertas sobre la escarpa hacia el foso seco y protegidas por la contraescarpa.

El cerramiento principal presenta escarpa, rematada por un cordón con medio bocel. Este elemento se debe corresponder con el nivel del adarve, desembocando los desagües al exterior por debajo de él. Los parapetos y merlones presentaban un declive en su coronación que permitía observar y batir la contraescarpa y su glacis; desaparecido hoy por la construcción de viviendas que apoyadas externamente en ella se realizaron.

Desde su posición, paralela a la muralla de la Ciudad y unida por un camino a cubierto, podía cubrir el Frente del Hospital y las Puertas de San José, obligando a un posible enemigo a retrasar sus líneas de ataque hasta una distancia desde la que era imposible batir a la propia ciudad. De esta forma, sus elementos defensivos y de protección; escarpa, contraescarpa, foso y merlones estaban orientados hacia el este como natural dirección de progresión del enemigo, quedando su retaguardia solo provista de un pequeño antepecho para que caso de caer en manos enemigas se le pudiera batir fácilmente desde la plaza amurallada.

Por su proximidad a la Plaza contaba con escasas edificaciones, reduciéndose a un puesto de guardia y repuestos para la artillería.

Ya antes de su construcción, este monte era considerado de gran importancia para la defensa de Cartagena. En la Guerra de Sucesión (1706), los ejércitos dirigidos por ingleses, se apoderaron de él y desde allí consiguieron batir el Castillo de la Concepción, neutralizando sus fuegos y conquistando la Ciudad. Desde su construcción siempre estuvo artillado. El propio Zermeño, lo concibió en 1766 con capacidad para albergar 60 cañones y 8 morteros. Con motivo de la Guerra de la Independencia, en 1810, se le emplazaron 10 cañones de hierro, en sustitución de otros 10 que tenía en estado de inutilidad.

Durante la Guerra Cantonal (1873-74) contaba con 16 piezas de artillería, y jugó un importante papel, cubriendo y evitando la penetración de los sitiadores por el este de la Plaza.

Actualmente está catalogado como MONUMENTO (Nº Catálogo 16219) y BIEN DE INTERÉS CULTURAL (Adicional Segunda Ley 16/1985. PGMO: BIC. Nº Catag. 160219).

SITUACIÓN PRESENTE.

El Castillo de Moros se halla actualmente dentro de la trama urbana del considerado casco antiguo de la ciudad, significándose por ello de manera notoria en un importante conjunto patrimonial conformado por el Hospital de Marina, Cuartel de Antiguones, Frente del Batel de la Muralla de Carlos III, Puertas de San José, Muralla Púnica y Fuerte de Despeñaperros. Preside además la zona oriental del Puerto y Dársena de Pescadores constituyendo junto con el Castillo de la Concepción las dos fortificaciones más elevadas y observables en la entrada por mar.

Esta cercanía, facilita con una mera observación desde el exterior su lamentable estado de abandono y ruina. A pesar de ello, podemos considerar que esta fortificación aún se halla “entera”, sin que hayan desaparecido grandes parámetros, concentrándose una posible acción de restauración en elementos reiterativos que pueden reproducirse a imagen de las partes sobrevivientes como arranques en el suelo, desagües, cañoneras, escaleras, pavimentos o edificaciones.

Su ubicación junto a los humildes y supuestamente inseguros barrios de los Mateos y Santa Lucía ha disuadido durante décadas a muchos excursionistas de visitarlo. Pero en los últimos años ha surgido un esperanzador redescubrimiento de este monumento. En abril del año 2014, la Asociación Rascasa puso en valor esta fortificación con el primer “Anda con Rascasa”, incluyendo la visita del Castillo de las más de cuatrocientas personas que realizaron la actividad. Para ello se realizó, a instancias de la asociación, la primera limpieza de basuras y desbroce del lugar por parte del Ayuntamiento.

A partir de ahí, un segundo “Anda con Rascasa”, la celebración en sus alrededores de actos de Cartagineses y Romanos, la inclusión en el recorrido de la Ruta de las Fortalezas, y las actuaciones ciudadanas coordinadas por el colectivo Crécete, dirigidas a la plantación de flora autóctona en su ladera occidental, contribuyeron a aumentar las visitas de excursionistas y el descubrimiento de muchas personas hasta ahora ajenas al gran tesoro que teníamos en nuestra ciudad, a la vez que la perplejidad por su mal estado. Por otro lado, las demandas vecinales de los Mateos en el Plan Fénix revindicando una actuación integral, y la respuesta con la inclusión en el abandonado pero imaginativo proyecto europeo MAPS, pusieron en el candelero esta aspiración.

El reciente tapiado de sus accesos en respuesta al último acto vandálico no parece ser una solución para prolongar en el tiempo o que sea respetada por atrevidos adolescentes, especialmente si nos fijamos en el caso del Castillo de la Atalaya o San Julián cuyos únicos accesos fueron violentados a los escasos días de ser cerrados. Pueden existir otros motivos de seguridad que impidan su acceso, pero caso de ser mantenidos sin ir acompañados de otras actuaciones conducentes a su restauración incumpliría el valor social que le otorga la ley al patrimonio al no permitir la visita pública, o el artículo 8.1c) de la ley 4/2007 de 16 de marzo sobre acceso a bienes patrimoniales. En contraposición, el aumento de visitas suele redundar también en el aumento inconsciente de vigilancia por parte de los mismos visitantes que no podrían denunciar posibles actos vandálicos por producirse a “puerta cerrada”.

La aspiración de Cartagena a ser declarada Patrimonio de la Humanidad no se corresponde con la sensibilidad institucional mostrada, aguardando aún gran parte del enorme y singular patrimonio que atesora su puesta en valor, o al menos su conservación. Gran parte de él no se halla enterrado, por lo que su degradación es continuada y exigiría de forma sostenida un aumento de esfuerzos y recursos en el área patrimonial que respetaran y mantuvieran todos los gobiernos municipales. El Castillo de Moros es un claro ejemplo de prolongado y anacrónico abandono en unión de sus dos barrios colindantes.

El destacado y representativo número de asociaciones y colectivos que inicialmente se han sumado entusiastamente a esta plataforma no es más que la pequeña muestra del clamor popular de muchos cartageneros y cartageneras que ansían la recuperación del patrimonio que forma parte cotidiana de sus vidas.

PROPUESTA DE LA PLATAFORMA.

En relación a todo lo anterior, esta plataforma propone tres líneas de actuación que aspirarían a ser refrendadas y mantenidas durante su posible periodo de ejecución por todas las formaciones políticas del arco municipal como un PLAN INTEGRAL de recuperación del monumento y su entorno.

Con carácter de urgencia

  • Redacción de un completo plan director de la fortificación y entorno que abarque sus accesos y zona de acción de su glacis original, con participación de las asociaciones vecinales en los planteamientos relacionados con su integración en la trama urbana adyacente. (Con cargo a los presupuestos de 2021).
  • Asignación de entorno de protección al BIC, hoy inexistente, como obliga la Ley 16/1985.
  • Realización de un pre-proyecto de restauración de la fortificación que pueda evaluar el alcance de la intervención y una aproximación económica de su coste.
  • Reconocimiento del Castillo de Moros y entorno como Casco Histórico.
  • Desbroce y limpieza periódica del monumento y entorno.
  • Apuntalamiento y/o vallado de las edificaciones en riesgo de derrumbe.
  • Señalización de accesos y colocación de cartel explicativo.
  • Mantenimiento de las zonas repobladas de flora autóctona.
  • Corte del acceso rodado no autorizado (barreras) en los puntos más alejados posible del monumento para dificultar el expolio.

A corto plazo.

  • Redacción de un proyecto definitivo de restauración, con dotación a cargo de los presupuestos de 2021.
  • Delimitación y disposición del futuro Paseo Botánico.
  • Realojamiento con carácter permanente en el mismo barrio de las familias afectadas por los posibles derribos de viviendas que exija el establecimiento del entorno del monumento.
  • Potenciación y divulgación a través de las asociaciones vecinales de la importancia y singularidad de este monumento.
  • Inclusión en las propuestas de itinerarios turísticos de la visita a este monumento. A medio Plazo.
  • Potenciación de la inversión para la mejora urbana de las zonas próximas o de acceso al monumento.
  • Propiciar entre los vecinos un clima de hospitalidad para los visitantes que pueda ser complementado por servicios de restauración o souvenirs.
  • Inclusión de este proyecto como “EU Green Deal”.
  • Conseguir la plena integración social y económica de los Mateos y Santa Lucía a través de su castillo.

La puesta en valor del Castillo de Moros no es solo una obligación que nos impone la ley o nos exige la historia, es una oportunidad para la plena integración y normalización de dos barrios tan populares como deprimidos, cuya situación resulta anacrónica dentro del casco antiguo.

Esta plataforma emplaza a los representantes políticos y técnicos de las áreas de patrimonio del Excmo. Ayuntamiento de Cartagena y Comunidad Autónoma para mantener una reunión de trabajo donde puedan plantear y explicar con más detalle sus propuestas, así como recibir de ambas instituciones su predisposición a las mismas.

ENTIDADES FIRMANTES DE LA PLATAFORMA

Cartagena, a 29 de octubre de 2020.

  • Asociación Rascasa
  • Asociación Vecinal de Los Mateos
  • Asociación Vecinal de Santa Lucía
  • Asociación Cultural El Pinacho
  • Federación de Asociaciones Vecinales de la Comarca de Cartagena (FAVCAC)
  • Colectivo Crécete
  • «Amigos veteranos de los castillos cartageneros, sus fortalezas, murallas, viejas torres y baterías; Don Sancho Díaz Bustamante»; AFORCA.
  • Asociación en defensa del patrimonio ADEPA
  • DAPHNE

Últimos detalles para la excursión a San Leandro y Traincabotijas

Planta de la batería de San Leandro en el Puerto de Cartagena
Planta de la batería de San Leandro en el Puerto de Cartagena

Queridos amigos y simpatizantes, continuando con esta actividad programada para el domingo 23 de febrero, os ampliamos la información sobre estas baterías, cuyos emplazamientos son de los más antiguos utilizados por la artillería de costa en defensa del puerto de Cartagena.

Como os dijimos, saldremos esta vez un poco más tarde (09:30h) del estacionamiento de vehículos acompañados de los integrantes de la 6ª Marcha Cardiosaludable.

Os adjuntamos las correspondientes fichas de las baterías que visitaremos; San Leandro y Trincabotijas Alta, y de las baterías que no visitaremos pero que podremos contemplar desde la ruta; Santa Florentina, Santa Ana, santa Ana Complementaria y Trincabotijas Baja.

Como en otras ocasiones, esta actividad está abierta a todos los socios y otros simpatizantes que nos quieran acompañar.

Os recordamos que AFORCA es una asociación sin ánimo de lucro, legalmente constituida para para la defensa y divulgación de nuestro impresionante patrimonio de fortificaciones militares.

Disponemos de una página web www.aforca.org (en periodo de modernización) cargada de información e imágenes sobre este patrimonio que recibe a diario un gran número de visitas de estudiosos y aficionados.

A través de ella, o en nuestras excursiones podréis adquirir la condición de socios por 10 € al año y formar parte de esta gran familia de cartageneros que luchamos desde 1995 por la puesta en valor de estas bellas construcciones cargadas de historia.

Os esperamos.

Ficha de la batería de costa de Santa Ana Complementaria
Ficha de la batería de costa de Santa Ana Complementaria
Ficha del Fuerte de Santa Ana
Ficha del Fuerte de Santa Ana
Ficha de las baterías de San Isidoro y Santa Florentina
Ficha de las baterías de San Isidoro y Santa Florentina
Ficha de la batería de costa de Trincabotijas Alta.
Ficha de la batería de costa de Trincabotijas Alta.
Ficha de la batería de costa de San Leandro.
Ficha de la batería de costa de San Leandro.
Ficha de la batería de costa de Trincabotijas Baja.
Ficha de la batería de costa de Trincabotijas Baja.

Castillo de la Atalaya Cartagena

AFORCA elabora una “lista roja” de fortificaciones en peligro extremo

La Asociación de Castillos y Fortalezas de Cartagena (AFORCA) ha recibido con agrado la noticia de la aprobación de una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado de 2018, para destinar un millón de euros a la rehabilitación de las antiguas baterías de costa de Cartagena.

Castillo de Los Moros
Castillo de Los Moros

La asociación piensa que los largos años de trabajo realizado por AFORCA junto con otras asociaciones para la divulgación del patrimonio de fortificaciones militares de Cartagena y de su historia, están dando su fruto y que actualmente, ya, ni las instituciones ni la ciudadanía duda del valor cultural-patrimonial y de la potencialidad turística que encierran. Pero se necesita un mayor compromiso con este patrimonio olvidado.

Las continuas intervenciones del Ministerio de Medio Ambiente y de la Demarcación de Costas, a través de fondos estatales, y especialmente las últimas realizadas para asegurar la integridad de la construcción y devolver la fisonomía original a las baterías del Atalayón, Fuerte de Santa Ana y Batería de Santa Florentina han sido muy importantes por su oportunidad -al margen del uso que en un futuro puedan tener- y son un ejemplo de compromiso con este patrimonio.

Por ello, y antes de pensar en la utilidad que puedan tener algunas de estas fortificaciones, deberían destinarse estas primeras partidas económicas a asegurar la integridad de algunos elementos de gran valor que están a punto de desaparecer y que requieren de una intervención urgente, como son:

Castillo de la Atalaya Cartagena
Castillo de la Atalaya Cartagena
Baluarte 9 de la Muralla de Carlos III en Cartagena
Baluarte 9 de la Muralla de Carlos III en Cartagena

1. Camino cubierto aspillerado de entrada a la Batería de la Podadera (finales S. XIX), cuya construcción está a punto de desplomarse sobre el mar.
BIC y propiedad del MINISDEF.
2. Tambor fusilero norte del Fuerte de Fajardo (mediados S. XIX), desmochado en parte para usos militares, y caído hace unos dos años otro tramo del mismo por falta de cerramiento de su coronación.
BIC y propiedad del MINISDEF.
3. Escusados y Cuerpo de Guardia del Castillo de la Atalaya (S. XVIII). Solo quedan en pie parte de esta pequeña edificación externa, y amenaza con derrumbarse el resto.
BIC y propiedad del Ayuntamiento de Cartagena.
Se valora positivamente la mejora de su acceso, la catalogación de restos y el desbrozado realizado por el Ayuntamiento.
4. Entrada falsa y muros exteriores de los repuestos de polvorines y artificios del Castillo de San Julián.

Castillo de San Julián
Castillo de San Julián

BIC y Propiedad de Telefónica.

5. Forjados y relieves historicistas egipcios de los repuestos de pieza de la batería de la Parajola.
BIC y propiedad del MINISDEF.

6. Edificación del Cuerpo de Guardia y de Repuestos del Castillo de Moros (XVIII). El expolio de ladrillos de los recercos sufrido en estas dos construcciones amenaza con su derrumbe total.
BIC y propiedad del Ayuntamiento de Cartagena.

7. Baluarte nº 9 de entrada a Navantia, Muralla de Carlos III (S. XVIII). Agrietado y apuntalado en su acceso desde el puente de la Rambla de Benipila.
BIC y propiedad del MINISDEF.

Tambor defensivo de Fajardo
Tambor defensivo de Fajardo
Batería de la Parajola
Batería de la Parajola

AFORCA considera un caso único en España el rico conjunto patrimonial de fortificaciones militares existente en Cartagena por su elevada concentración, épocas que representa, estilos de fortificación y por su calidad; y cree muy necesario realizar actuaciones que al menos garanticen su mantenimiento e integridad, independientemente de la utilidad que se le dé en un futuro.

En Cartagena y comarca existen, entre otras muchas fortificaciones, restos de al menos cuatro trazados de murallas, cinco castillos, cuatro fuertes, dos torres costeras y 21 baterías de costa y antiaéreas