San Fulgencio

Batería de San Fulgencio

Descripción

También llamada del Collado ó 47 Baja, situada a 27 metros sobre el nivel del mar, en el collado que existe entre el monte de Galeras y el de Fajardo.

Fue construida en 1.740 y era capaz para 5 cañones. Estaba artillada a barbeta y su misión era impedir el bombardeo y desembarco en las inmediaciones de la Algameca Grande y Chica. Esta batería no perdió su vigencia hasta que se artilló la de La Parajola en 1.930.

Estuvo en servicio hasta 1.950. A finales del siglo pasado fue totalmente reconstruida y acasmatada, estructura que conserva en la actualidad, aunque desartillada.


La Chapa

Batería de La Chapa

Descripción

Situada junto al faro de Portmán, con una altura de 48 metros sobre el nivel del mar. Batería de costa con cuatro cañones de 15,24 Vickers (Ver Baterías de costa Vickers de 15,24).

El Rey Don Alfonso XIII visitó el collado de La Chapa, el domingo 11 de Noviembre de 1.928, aprobando su construcción, por lo que fue esta la primera baterías que se artilló de 15,24 en la Costa de Cartagena, se terminó de artillar en 1.930 con cuatro cañones Vickers 15,24.

Durante los años 1.928 al 1.930 se construyen los asentamientos de las piezas, repuestos y depósitos de municiones, que fueron entregados oficialmente el 31 de Diciembre de 1.931.

Durante la Guerra Civil tuvo una destacada actuación en los sucesos del «5 de Marzo». El 11 de mayo de 1.993, realiza sus últimos disparos en ejercicio de instrucción.

Queda fuera de servicio en el año 1.994 por aplicación del Plan Norte y desguazados sus cañones sobre el propio asentamiento.


Cenizas

Batería de Las Cenizas

Descripción

Artillada con dos cañones Vickers de 38,1. (Ver Baterías Vickers de 38,1), idéntica a su homóloga batería de Castillitos.

Situada sobre el Monte de Las Cenizas de Portmán, con una cota de 305 metros de altura. Se accede por una carretera de piedra machacada, de suave pendiente y amplias curvas. El piso está muy irregular por lo que se aconsejaba subir en vehículo TT, pero actualmente está cortado por una cadena en el inicio.

A la misma entrada de la batería existe una monumental portada fundida en hormigón que está inspirada en el «Templo de los Guerreros de las ruinas Chichen – Itzá y corresponde al estilo Maya – tolteca». Son gigantescas serpiente emplumadas, que representan a Kulkucán, nombre maya de Quetzalcoarl. Tienen la cabeza en la base y los crótalos como capiteles.

Para el resto podemos considerar cuatro tipos de construcciones a saber:
1.- Pórtico de entrada a los fosos de las piezas.
2.- Los túneles y estancias que forman dichos fosos.
3.- Los talleres generales de la batería.
4.- Los puestos de mando telemétrico y de observación así como los edificios sueltos para alojamiento, vida y servicios al personal destinado.

Los túneles y estancias subterráneas que forman los fosos.- Uno para cada pieza con muros y bóveda de hormigón armado recubierto con tierra compactada. Las cuales disponen de las siguientes estancias: Sala de máquinas, chillera de proyectiles, depósito de pólvora, cámara de carga y almacén de repuestos. Además está la estación central con dirección de tiro y su correspondiente grupo electrógeno. Además de las entradas existentes en el Pórtico, ya descrito, hay una salida subterránea para emergencias que conduce al exterior por el monte.

Talleres generales de la batería.- Tratan de ser sus fachadas una imitación al neoclásico.

Los puestos de mando telemétrico y de observación.- Estos elementos suelen estar semienterrados, y las partes emergentes son construcciones a base de conglomerados de bloques de piedra irregular que forman masas volumétricas caracterizadas por su componentes «telúricos», rugosos y primitivistas, que tienden a confundirse con el paisaje, o al enmascaramiento.

Edificios sueltos para alojamiento, vida y servicios al personal destinado.- Son de variados estilos más o menos funcionales y eclécticos, salvo el Pabellón del capitán y la Residencia de Oficiales, que son semejante a los puestos de mando, pensando en un mejor enmascaramiento.

Se divisa una amplia panorámica en todo su horizonte, con magníficas vistas sobre el Mar Menor y el Mar Mediterráneo.

Permanece artillada, en relativo buen estado de conservación, aunque está sufriendo constantes agresiones. Es muy conocida, al menos de oído, por lo que recibe muchas visitas de senderistas y también de extranjeros residentes en el Campo de Golf de los Belones, por su proximidad.

Es propiedad del Ministerio de Defensa, siendo un claro exponente de arqueología industrial. El día 12 de Junio de 1.981 esta batería realiza sus últimos disparos, durante un ejercicio de «Tiros de Guerra». En el año 1.990 pasa a la situación de «Taponada» y deja de estar en servicio en 1.994, como consecuencia de la aplicación del conocido PLAN NORTE.


Castillitos

Batería de Castillitos

Descripción

Artillada con dos cañones Vickers de 38,1. (Ver Baterías Vickers de 38,1), idéntica a su homóloga batería de Cenizas.
Situada en la punta de Cabo Tiñoso, a una altura de 250 metros.

Se accede a esta unidad, partiendo de la carretera Cartagena a La Azohía, cruce del Alamillo, el cual está en el Km.7, coger el desvío hacia Campillo de Adentro y Faro de Cabo Tiñoso.

Desde esta posición se contempla amplísima panorámica que abarca desde la Punta de Los Aguilones (Escombreras) a Cabo de Gata. Fue proyectada de acuerdo con el Plan de Defensas de Bases Navales de Primo de Rivera, comenzando sus obras en 1.929. Actualmente está fuera de servicio, y permanece artillada con dos piezas de 38,1 Vickers.

Esta batería es muy conocida, por sus enormes cañones que lograban un alcance próximo a los 35.000 metros, lanzando un proyectil de acero perforante de 885 kilogramos. Cruzaba sus fuegos con su gemela la batería de Las Cenizas, impidiendo que los buques enemigos pudieran bombardear impunemente la Base Naval de Cartagena.

La fachada de entrada a los fosos y de los talleres de reparaciones, son de un estilo arquitectónico «historicista» o «ecléctico», tratando de reproducir un castillo medieval. Es propiedad del Ministerio de Defensa.


Cabo de aguas

Batería de Cabo de Aguas

Descripción

Puesto de Mando de la Artillería de Costa, desde donde el Teniente Coronel Espa Ruíz dirigió la actuación de las baterías de costa durante los sucesos del 5 de marzo de 1.939. En sus inmediaciones se encuentraba uno de los más importantes reflectores para la iluminación nocturna de los navíos enemigos.

Se accede al mismo por las instalaciones la Refinería de Escombreras.


Atalayón

Batería de Atalayón

Descripción

Se accede partiendo de la posición de Castillitos, desde donde parte una carretera de piedra machacada, en muy mal estado, abandonada ya muchos años. Su cota de 345 metros permite disfrutar de una extensa panorámica, que se extiende desde la Isla de Escombreras al Puerto de Mazarrón.

Era una batería antiaérea, con cuatro cañones A.A. 105/45 Vickers. (Ver Batería Vickers de 105/45 AA.). Fue desartillada en el año 1.952 y solo se conservan las barbetas de las piezas y los pabellones de oficiales y tropa, todo en muy mal estado de conservación.

Arquitectura.- La fachada de los repuestos y depósitos de municiones constan de siete puertas, una central con tres a cada lado. La central está coronada por un frontón dórico coronado por un escudo, hoy desaparecido.

Cada puerta queda enmarcada por dos pilastras y dos columnas, todas ellas simulando columnas jónicas con sus respectivos capiteles. A lo largo de esta fachada corren sus respectivas: cornisas, friso y arquitrabe. El conjunto, a pesar de su estado ruinoso, da la impresión de una edificación clásica. Algo digno de ser restaurado.


Aguilones

Batería de Aguilones

Descripción

Situada sobre la Punta de los Aguilones en el extremo Sur de la Ensenada de Escombreras, a una altura de 170 metros. Se accede por una carretera asfaltada que parte del llamado Poblado de la Central Térmica de Escombreras.

Batería de costa para 4 cañones de 15,24. Vickers del siglo XX (Ver Baterías de Costa Vickers de 15,24). Tuvo una decisiva intervención en los sucesos del «5 de Marzo» de 1939, haciendo fuego sobre la Parajola al observar que había disparado sobre unos barcos de la Escuadra nacional. Realiza en este día gran número de disparos, en especial contra la Parajola, con la que mantiene un intenso «Duelo Artillero» dejándole fuera de servicio dos de las tres piezas que aquella tenía.

Fue de tal intensidad el fuego realizado que al terminar la Guerra Civil los tubos (de los cañones) estaban inútiles, con las ánimas deterioradas, por lo que hubo de desmontarlos y enviarlos a la Fábrica de Trubia para su reparación.

Para mantener operativa esta batería se le montaron cuatro piezas de 76,2 mm. de calibre, Vickers-Amstrong, modelo 1.908, con montaje de costa procedentes de la de Punta Prima.

En el año de 1951 se le montan, nuevamente las piezas de 15,24 Vickers. EL 11 de Noviembre de 1992, en ejercicio de fogueo e instrucción, se realizaron los últimos disparos, con 8 de fogueo y 24 de instrucción, con blanco al garete para el tiro de fogueo y blanco remolcado para el tiro de instrucción. El remolcador fue el CARTAGENA y el Capitán de la batería D. Sergio Colmeiro Vega.

Queda fuera de servicio, y es desartillada, de acuerdo con el Plan Norte en el año 1994. Actualmente está catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC).