EVOLUCIÓN ARQUITECTÓNICA DE LAS
FORTALEZAS MODERNAS Y CONTEMPORÁNEAS
(DEL CASTILLO AL BALUARTE)

Apolo Ruiz de Azcárate.
Coronel del C.I.A.C. y Licenciado en Historia.


            El estudio de la Poliorcética, defensa y ataque de las plazas fuertes, ha sido un tema de toda época, desde la prehistoria hasta la actualidad, desde Vitrubio, s. l a. C., al s. XVI, González de Medina Barba o en el XVll, Cristóbal de Rojas; desde Sebastián Fdez. de Medrano (s. XVIll) hasta hoy, en donde los nombres de Azcárate, Bordeje, Guitart, Lampérez, Ruibal, Sarthou, Sánchez, Gijón, Villena, Zapatero y muchos más, han estudiado y siguen estudiando los castillos y fortalezas y sus historias, no sólo de España sino también de Hispanoamérica y de otras naciones. De estos estudios he obtenido los datos que vaya intentrar contarles en esta charla.
             Antes de hablar de la evolución de las fortalezas, vamos a ver cuándo, cómo y porqué apareció el castillo. La defensa más elemental y la primera que se le ocurrió al hombre primitivo para proteger su hogar fue rodearse de un muro o muralla, después le añadió unas torres altas para poder de esta forma vigilar la llegada del enemigo e incluso para atacar mejor al mismo. En nuestra Península, los celtas construyeron los "Castros", que consistían en un recinto amurallado, de planta más o menos redondeada que protegía las chozas de los habitantes, estos muros alcanzaban hasta los dos metros de altura (Sta. Tecla, Pontevedra). Cuando la muralla rodeaba a un grupo dé familias distintas constituían una "Citania", Otro tipo de fortalezas existentes en España son los "Talayots" baleáricos que constituían verdaderos recintos fortificados, caracterizados por su aparejo de grandes bloques de piedra, sin argamasa, llegando en algunos casos a seis metros de altura.
             De la presencia griega tenemos como ejemplo, el recinto urbano de Ampurias (Gerona) del cual se conservan abundantes restos. Los romanos cuando llegan a España, debido a su predominio, tienen un sistema defensivo mínimo, montan y desmontan los campamentos y siguen avanzando, sin embargo llegan a unos puntos en los que son detenidos por los aborígenes o que les interesa proteger como zonas claves, como pudiera ser cruces de caminos o pasos de ríos. Entonces construyen los "Castelli", eran unas construcciones de planta rectangular o geométrica que encerraban el campamento. Estas murallas estaban en ocasiones erigidas sobre las antiguas construcciones célticas, ibéricas, púnicas o griegas. A este muro para darle mayor consistencia se le ensancha la parte inferior formando una "escarpa" o "alambor" que además evitaba el acercamiento de las máquinas asaltante s y el rebote de los proyectiles del enemigo; normalmente el muro llevaba delante una excavación o "foso" con agua o seco, colocándose en ocasiones delante del mismo otro muro o recinto que recibía en nombre de "barbacana". Fueron los romanos los primeros en construir las "turris" o torres de forma redondas o elípticas que se remataban con una plataforma, en la cual se colocaba el legionario. Un punto importante de estas defensas eran las puertas, que necesitaban una vigilancia especial pues era una zona más vulnerable, por donde el enemigo podía entrar con más facilidad; por ello solían estar defendidas por dos torreones que la flanqueaban que en ocasiones eran duplicados, dejando entre ellos un pequeño patio que servía para alojamiento de la guardia.
             Los visigodos cuando llegan a la península no introducen cambios en los sistemas de defensa y ataque, se aprovecha lo existente. Y llegamos al siglo VIII, con la invasión de los árabes, donde se inicia una historia de ocho siglos de luchas discontinuas; pero también un intercambio de culturas que marcarán nuestro carácter. Es natural que los árabes, al invadir la península, en el 711, procurarán enseguida mantener las tierras conquistadas y evitar todo tipo de sorpresa que le pudiera ocasionar el visigodo recién derrotado; para ello inicia la construcción de recintos fortificados, escogiendo lugares estratégicos, situados en encrucijada de caminos o junto a vías naturales de penetración o en las líneas fronterizas, donde era más probable el ataque enemigo. Y aparece el Castillo.
             Como muchas veces se habla de Estrategia, de Logística y de Táctica, vamos a definidas: Estrategia es el ordenamiento general de un problema a objeto de conseguir un [m determinado; Logística es la previsión y el acopio de los medios necesarios par dicho fin y la Táctica es el desarrollo de la acción para conseguir el fin marcado por la Estrategia con los medios facilitados por la Logística. (Un ama de casa de nombre Estrategia decide un menú, la doncella que se llama Logística, va a la compra y adquiere todo 10 necesario para el menú y por último la cocinera, de nombre Táctica 10 realiza).
             Pues bien, las fortalezas construidas por los árabes fueron estratégicas, logísticas y tácticas, pues sirvieron para detener al enemigo, para servir de punto de apoyo para el ataque, como almacén de suministros o como señal de posesión de un territorio. En su avance existieron unas líneas muy marcadas de detención, como fueron las de los ríos Duero, Tajo y Guadiana, y bordeando estas líneas se buscaba la penetración a fin de envolver al enemigo, a 10 largo de las mismas se levantaron una serie de castillos como son el de Baños de la Encina (Jaén, s. XI), el de los Vascos (Toledo y el de Gormaz (S aria, s. XI) Además de estos castillos existían los de costas para la defensa de ellas contra los piratas, entre ellos Cartagena, Alicante, Tarifa, etc. El invasor musulmán no trae consigo un estilo o una manera de fortificar, sino que adapta 10 que encuentra en España, visigodo o bizantino (que habían desembarcado en el sur de España un siglo antes) a 10 que añaden las ideas del oriente griego que habían asimilado. Una característica de sus construcciones es el empleo masivo del hormigón de cal en las "cortinas", que así se llama la parte de la muralla entre dos torres, empleándose sillería en los ángulos y dinteles de los huecos. Además el naciente idioma castellano se enriqueció con vocablos como alcázar, alcazaba, albarrana, almena, albacar, etc.

             Una de las más antiguas es la Alcazaba de Mérida (Badajoz, s. IX) de planta cuadrada; en ocasiones la adaptación al terreno obligaba a plantas totalmente irregulares como en Gormaz, ya nombrado y hoy muy derruido. Igualmente por parte de los cristianos se levantaron fortalezas, sobre todo defensivas contra el ataque de un enemigo que normalmente era muy superior en número, se edificaron muchos para defensa de villas y comunicaciones, cuya principal característica era la sencillez, sin la estética ni el lujo de las alcazabas árabes.
             De esta época son numerosos los existentes en Cataluña y Aragón, muchos de ellos bien conservados, distinguiéndose los catalanes por la torre cilíndrica como el de Mur (Lérida) o de torre rectangular como el de Peratallada (Barcelona, s. XI).
             Igualmente en Aragón existen torres cilíndricas en Mesones de Isuela (Zaragoza) o pentagonal en Ainsa (Huesca), hexagonal en Boltaña (Huesca) o rectangular en Sos del Rey Católico (Zaragoza) y como edificación excepcional de esta época hay que resaltar el de Loarre (Huesca), suntuoso con dos torres y dos capillas románicas. En el resto de la zona norte de España aparecen también con torres cilíndrica en Amedo (Logroño) o pentagonal Urbiel del Castillo (Burgos) y rectangulares en la mayoría. Hay que destacar la espléndida Torre de Cobarrubias, construida por los mozárabes y las llamadas 0.0torres de Oneste de Catoira (Pontevedra) levantada en la costa contra los piratas normandos o berberiscos.
             Fueron más adelante las órdenes Militares las que influyeron con sus ideas constructivas traídas del Cercano Oriente en el levantamiento de los castillos, además de ser ellas mismas las constructoras de importantes fortalezas; en Aragón, se enriquecieron Loarre, Monzón, Alcañiz, Tortosa; en Castilla-La Mancha, Calatrava la Nueva, Uclés, Molina de Aragón, SigŁenza Son de arquitectura excepcional los de Escalona y Montalbán en la provincia de Toledo, en Cuenca el de Alarcón, en Albacete el de Almansa y en la capital toledana, el de San Servando con planta rectangular y una gran torre. En Extremadura la influencia de las órdenes Militares fue de mayor impacto, como se observa en Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra, etc.; en la región valenciana, reconquistada a mediados del s. XIII, se levantó el conjunto fortificado de Morella y los castillos de Buñol, Cullera, Sax (s. XIII), etc. Peñíscola, de estilo gótico es uno de los más representativos del tipo castillo-convento; en Murcia igualmente las órdenes Militares levantaron el de Lorca y el de Caravaca (s. XIII).
             En las regiones libres de la amenaza árabe, fue desapareciendo esta actividad constructiva, aunque sí se mejoraron las defensas de algunas ciudades como el Alcázar en Segovia o las murallas de Zamora. Al quedar reducida la ocupación árabe al Reino Nazarí de Granada, procuraron mantenerlo a toda costa. Para ello construyeron la fortaleza-palacio de la Alhambra, lo mismo que los de Archidona, Jimena de la Frontera, Salobreña o Gibralfaro (Málaga).
             Desde el final del s. XIII hasta el s. XV o principios del XVI, lo que en la Historia se ha considerado como la época feudal, el predominio de los señores; tanto de la Nobleza como de la Iglesia, a los que los monarcas, como premio a la ayuda prestada para la reconquista de la España musulmana, les habían concedido derechos de dominio sobre amplios territorios; les hizo construir Castillos-Palacios en señal de su poderío y dominio. En Cataluña, los mismos presentan caracteres góticos como el de la Zuda en Lérida o el de Perelada (Gerona. De esta época es la reforma gótica de la Almudayna en Palma de Mallorca y el original Castillo de Bellver. s. XIV ) con planta circular y patio porticado. En mu